30 Ago / 2015

Daños Colaterales

Todos venían trepados en la troca. Adelante y atrás. Y empezó la balacera antes de que mi hermano se detuviera. Le hicieron la parada, y se iba a detener, pero no esperaron. Los militares dicen que traían armas, droga y dinero y que por eso los mataron. Puro paro, compa. Mis parientes no se dedicaban a ese negocio. Somos decentes. ¿Te imaginas a tres plebes de 7, 4 y 2 años empuñando un cuerno o levantando las Cessnas con las pacas? Pues no. ¿Se te hace creíble que unas instructoras comunitarias, maestras pues, sean de las pesadas del narco? No, compa, esas son chingaderas. Los mataron a lo puro loco.

(Veo a Eligio Esparza más que triste, desecho. No es para menos: habrán sido las nueve de la noche del pasado viernes uno de junio cuando Adán Abel Esparza Parra, hermano de Eligio, regresaba a su pueblo, Los Alamillos. Serpenteaba en una pick up roja de 1991. A lo mejor venía hablando de sus vaquitas, o de la siembra de maíz o quizá hasta venía hable y hable con las dos maestras sobre el curso de capacitación que ellas habían tenido ese día en Ocuragui, una población donde Sinaloa se junta con Chihuahua. Las instructoras comunitarias eran su esposa, Griselda Galaviz, de 25 años, y la otra Gloria Alicia Esparza, su hermana de 19 años, educadora en la escuela Amado Nervo. Sus hijos, Grisel Adahaí, Juana Diosmirey, y Edwin Leonel, ya venían cansados. A esas horas, como ocurre en toda la serranía sinaloense, las sombras se desvanecían. Ni la luna, ésa que aquella noche parecía la esfera resplandeciente de un reloj, iluminó a Adán para decirle que las siluetas que le salieron de súbito eran soldados y que le ordenaban detenerse. Adán pensó que eran gavilleros, que acá quiere decir asaltantes de caminos y abundan por esta parte. Y se asustó. Para entonces avanzaban por La Joya de los Martínez, municipio de Sinaloa de Leyva).

Todos venían trepados en la troca. Adelante y atrás. Eran ocho. Y empezó la balacera antes de que mi hermano se detuviera. Le hicieron la parada, y se iba a detener, pero no esperaron. Y le volaron la mano derecha, por eso ya no pudo maniobrar. La camioneta se desbarrancó. Fue casi casi en la entrada de Los Alamillos.

Nosotros oímos los balazos y arrancamos a ver. Quisimos llevarnos a los heridos pero los soldados no quisieron. Dizque iban a pedir ayuda, helicópteros y quién sabe qué tanto. Pura madre, nunca llegaron. Tardamos tres horas y hasta entonces nos entregaron a los heridos y a los muertos. Por eso mi hermana (Gloria Alicia) murió en el camino. Se le salió toda la sangre. Mi cuñada (Griselda) se murió luego luego.

(Ahora se sabe que Griselda iba a un lado de Adán y no soportó las ráfagas de las M16. Junto a ella murió su hija Grisel. Tenía cuatro años. La otra niña y el niño no llegaron a tiempo al hospital. Los militares lo impidieron. Fue mucho tiempo trasladarlos a Ocuragui y de ahí a Culiacán. Muchas horas perdidas: ocho, para ser exactos. Porque, si fuera poco, en cada retén militar los fueron deteniendo).

Yo estuve ahí y nadie traía armas ni droga. Todavía herido mi hermano Adán alcanzó a bajarse de la camioneta y con la mano buena les hacía señas y les gritaba que no tiraran por favor, que venían señoras y niños. Pero los guachos le dispararon en la mano buena (por eso ya no tiene manos) y siguieron soltando bala a la troca. No tuvieron consideración los cabrones. Ahora andan con ese relajo de la droga para justificarse, pero no es cierto, los federales fueron los que sembraron la droga y algunas balas. Yo estuve ahí, que no me vengan con cuentos ni con historias.

(Ahora es Faustino Esparza el que habla. Y cuando lo veo me imagino que ha de sentir un navajazo en el pecho. Es como si trajera el cuerpo de goma. Faustino fue de esos familiares que pudieron traer a los heridos al Hospital General de Culiacán. Ahí están internados Josué Duván Carrillo Esparza, de siete años; una bala le perforó un pulmón y es hora que los médicos no le sacan el proyectil. Y Teresa de Jesús Flores Sánchez, también maestra de preescolar; tiene 16 años y muchas balas desperdigadas en el cuerpo).

Nunca había habido bronca con los soldados. Hacían su trabajo, lo que van a hacer allá arriba: destruir sembradíos de mariguana y amapola. Eso todos lo sabemos. Andaban en las tienditas, platicaban con la gente. Estaban trabajando bien… Hasta ahora que se pusieron locos.

(Los Alamillos es uno de esos pueblos al fin del mundo a los que sólo el tiempo les ha dado cierta consistencia. Apenas cuenta con 20 casas de adobe, de lámina y de tejas. La gente dice que ahí se siembra maíz y frijol de temporal. ¿Mariguana? Sí, más arriba y más abajo. Eso lo saben los soldados y la gente. Quizá por eso los capos nunca cruzan por ahí, porque el sitio está marcado. Aquel viernes dos Hummer militares salieron de Surutato, donde tienen su base. Doce soldados en cada una. Tenían meses con la misma rutina desde que iniciaron los operativos en enero. Subían, bajaban, destruían plantíos. Hacían su trabajo bien, reitera Faustino, de 30 años de edad. Hasta que pasó esto).

Neta, compa: no nos dedicamos al narco, no le hacemos a ese jale. Ni dinero tenemos, pueden comprobarlo. Ni para las medicinas nos alcanza. Y pues duele ver a tus parientes entubados, sin poder hablar ni abrir los ojos. Sólo le pedimos a Dios justicia, que paguen por esto.

PD: ayer 19 militares fueron consignados a un juzgado militar. Entre los reporteros que se dedican a contabilizar a los muertos de Sinaloa, algunos soldados llegaron a circular la versión de que a los “narcotraficantes” les decomisaron armas de grueso calibre “y algo de droga”. También llegaron a decir que escucharon un fogonazo y que esa fue la razón por la que dispararon.

Óscar Loza Ochoa, el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, ha dicho que “hay información de que presuntamente los soldados se encontraban ingiriendo alcohol y algún tipo de droga”. Desde el domingo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos envió a tres visitadores adjuntos y a dos peritos médicos.

Veo un dato en los archivos del Ejército dado por la Ley de Acceso a la Información: en el sexenio pasado, los militares cometieron 380 delitos en Sinaloa. Algunos de ellos: falsedad de declaraciones, delitos contra la salud, abuso sexual, homicidio, abuso de autoridad y extralimitación de funciones. Y con este calor de 43 grados suena a que el Diablo anda volando. Sinaloa, junio de 2007.

No dejan de llegar buenas noticias para quienes proponemos un cambio de paradigma en la guerra contra las drogas. La más reciente encuesta sobre la Propuesta 19, que pretende legalizar la mariguana en California, revela una ventaja significativa para los partidarios de la iniciativa. Los resultados (49 por ciento a favor y 42 en contra) son alentadores porque la última encuesta de Field Poll de julio arrojaba un avance de 48 por ciento de los opositores contra 44 de los votantes prolegalización. Las cifras son consistentes con otras encuestas previas, como la de Public Policy Polling (47 por ciento a favor, 38 en contra) y la de SurveryUSA (47 a favor y 42 en contra).

La Propuesta 19 sigue siendo muy popular entre los votantes menores de 40 años e impopular con las personas de la tercera edad. Sin embargo, los activistas han manifestado su preocupación porque la ley tiene poco respaldo entre los ciudadanos que emiten su voto a través del correo ya que suelen participar en mayor proporción en las elecciones intermedias, comparación con los votantes convencionales. En la medida en que se pueda estimular una alta participación de los jóvenes en el proceso, la medida podría salir avante.

Aunque la Propuesta 19 fuera derrotada en las urnas, hay más motivos para el optimismo. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, firmó ayer una ley que descriminaliza la posesión de hasta una onza de mariguana. En los pasados diez años cerca de 500 mil californianos (60 mil sólo en 2009) fueron arrestados por posesión de cannabis. Y aunque era poco común que terminaran tras las rejas, se les obligaba a presentarse ante un juez y pagar una pequeña multa. Ahora la falta será equiparada con una simple infracción de tránsito de 100 dólares, sin necesidad de acudir a los tribunales.

Schwarzenegger puso en práctica el cambio para paliar la crisis presupuestal que enfrenta su estado: “Estoy firmando esta medida porque la posesión de menos de una onza de mariguana es una infracción de hecho… la única diferencia es que tratándose de un delito menor, el detenido era obligado a enfrentar un juicio y a contratar a un abogado defensor. En esta época de drásticos cortes presupuestales, los fiscales, los abogados defensores, las instituciones de seguridad pública y las cortes no pueden darse el lujo de gastar recursos limitados persiguiendo un crimen que genera el mismo castigo que una multa de tránsito”.

Rechazar la prohibición se traduce en responsabilidad fiscal. Un estudio publicado recientemente por el Cato Institute examinó el impacto presupuestal de acabar con la guerra contras las drogas. El informe revela que el gobierno podría ahorrarse hasta 88 mil millones de dólares anuales; es decir, 41 mil millones en gastos de seguridad pública para la persecución de delitos relacionados con el tráfico de drogas y 47 mil millones en ingresos por nuevos impuestos por la venta de drogas legalizadas (a tasas impositivas similares a las del alcohol y el tabaco). De esta cifra, 8.7 miles de millones se generarían por la legalización de la mariguana mientras que 32.6 miles de millones se obtendrían por la venta otras drogas.

Considerando que las autoridades de gobierno de México son muy afectas a copiar todo lo que ven en Estados Unidos, no sería mala idea que pusieran en práctica estas propuestas para eliminar los cuantiosos recursos que se gastan para criminalizar a los adictos y a los consumidores y a combatir a los cárteles rivales. Se podría invertir todo ese dinero en programas de prevención, atención y rehabilitación, mientras el gobierno protege los derechos humanos, combate la corrupción de las autoridades y acaba con los negocios del crimen organizado.

Uno pensaría que el gobernante que se jacta de ser el artífice de la alternancia política en el estado que durante décadas fue dominado por el PRI, tendría la suficiente humildad para ser crítico, no echarse tantas flores y darse palmaditas en la espalda.

Por desgracia, el gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, es todo menos un hombre sencillo. De nueva cuenta tres medios estatales, El Imparcial, Nuevo Día y Expreso, reprodujeron de forma íntegra una entrevista a modo a la que le cambiaron los encabezado para no hacer tan obvio el chayotazo. Padrés volvió a rendir cuentas alegres y logros muy poco tangibles en su primer año frente a la administración estatal.

El mandatario expresó su deseo de que este gobierno no tenga políticas de imposición: “Quiero que todo se sociabilice, las decisiones se tomen con la gente y en base a la razón”. Pero la imposición y no la razón ha sido la tónica a seguir. ¿O no es imposición asegurar que nadie detendrá la construcción del acueducto Independencia entre Obregón y Hermosillo?

Padrés también es muy hipócrita. Después de utilizar a la policía estatal para reprimir a los mineros sindicalizados de Cananea y proteger a Grupo México, sigue burlándose de ellos diciendo que son sus amigos. Con el garrote en la mano manifiestó su aprecio por “nuestros compañeros mineros, vamos a buscar protegerlos”. Sí, protegerlos mientras revela la existencia de seis órdenes aprensión contra los trabajadores de la Sección 65. Menos mal que prometió ser cuidadoso al ejecutarlas para que no aumente la intensidad del conflicto social. ¿Se imaginan que el “gober” no fuera su amigo?

Presume Padrés que en el gobierno participan militantes de la mayoría de los partidos políticos. Claro, ahí está el ejemplo de dos perredistas que se vendieron para lograr un hueso, como Edgard Sallar, al frente al IEES, y Cervando Flores, en la dirección de preparatorias abiertas de la SEC. Sin embargo, no menciona que hubo despidos masivos de funcionarios capacitados, reemplazados con cientos de panistas. ¿Qué no se supone que en el “Nuevo Sonora” el servicio profesional sería una prioridad frente al pago de cuotas electorales?

Sobre al combate a la corrupción y el desempeño de los funcionarios a su cargo, Padrés se mostró complaciente con sus resultados. Volvió a lanzar la cantaleta de que quienes no cumplan deberán enfrentar las consecuencias: “No hay segundas oportunidades… la falta de eficacia, de resultados, transparencia y honestidad no lo vamos a tolerar”. Pero sí tolera la deshonestidades: actualmente no hay funcionarios inhabilitados o investigados por irregularidades, a pesar de que hay situaciones escandalosas de prepotencia, como la de Myriam Hernández Mada, directora administrativa de la CODESON, quien celebró a lo grande su cumpleaños en las instalaciones del Centro de Usos Múltiples, con todo y cerveza, en horario de trabajo, sin que la Contraloría tomara cartas en el asunto.

¿Qué hay sobre el nepotismo en los puestos del gobierno? Héctor Leyva Livshin, director de Recursos Humanos de la SEC, tiene a su esposa trabajando como directora de bibliotecas del Instituto Sonorense de Cultura, mientras que uno de sus cuñados labora en el área jurídica de la institución y la cuñada de Leyva es su secretaria. Y hablando de cuñados, José Inés Palafox, secretario de Infraestructura y Desarrollo Urbano (SIDUE) admitió en un programa radial que Fernando Chío Félix, subdirector de Bienes y Servicios de esa misma dependencia era su cuñado. ¿Cómo justifican este influyentismo? Fácil. Dicen que los nombramientos los dio el gobernador y punto.

Sobre los errores cometidos, Padrés sigue sin reconocer uno solo. El gobernador afirma que “aguanta vara” y que si hay una crítica “busco atenderla, por algo me lo dicen, hay que ver cómo podemos atender eso o cambiar de actitud”. Si fuera así, ¿cómo es que Abel Murrieta, procurador de Justicia, sigue en su puesto?

Al final de la entrevista se enumeran los logros de la administración estatal. Agua, el CRIT de Televisa pagado con dinero del erario, el programa CreSer para combatir la pobreza, la aprobación unánime del presupuesto, recursos federales, apoyos para vivienda, la ampliación del programa Oportunidades. Pero no hay nada sobre empleos, seguridad pública, participación ciudadana, defensa de los derechos humanos, rendición de cuentas, educación y una larga lista de pendientes ignorados por los medios de comunicación afines al gobierno.

Y la cereza en el pastel: el domigo pasado, el secretario de Desarrollo Social, Javier Neblina Vega, fue visto en Phoenix comprando boletos para presenciar un juego de los Diamond Backs contra los Dodgers. A pesar de que su partido, el PAN ha promocionado en Sonora un boicot comercial contra Arizona por la ley SB1070. ¡Qué incongruencia!